29.4.08

La calidad educativa entendida desde el prisma de la administración.

Leo hoy en la prensa local el relato de los sorteos que tuvieron que hacer ayer en los colegios concertados de Cádiz ciudad. Imagino que los colegios públicos de la ciudad no tuvieron que hacer este sorteo, ya que la prensa no se ha hecho eco de tal situación.Mientras Diario de Cádiz titula el artículo como El "triste" sorteo de plazas en La Voz de Cádiz si tiula El número de la educación. Yo, sin ánimo de inmiscuirme en tareas periodísticas que no me corresponden, me atrevería a titular los dos artículos uniendo sus títulos, lo que nos daría algo así como "El triste número de la educación".



Y es que esto de la educación, me doy cuenta al cabo de muchos años, tiene que ver bastante con los enfados. Y eso que, para mí, hay enfados buenos, como el que uno se coge cuando los alumnos/as no entregan algún trabajo, o cuando por más vueltas que uno le da a una explicación no consigue que los chavales/as la entiendan, enfados que te demuestran a tí mismo que todavía te sigue importando ese día a día que uno vive en cada aula; sin embargo no es de esos enfados de los que hablo. Me refiero a la falta de interés que los politicastros del momento, pasado, actual y futuro,le dedican a la educación.



Desde hace meses llevamos leyendo y escuchando cómo a nuestros políticos se les llena la boca hablando de la reducción de la ratio en los centros andaluces. He aquí que de pronto, en Cádiz, el IES La Paz recibe la noticia de su cierre por la "alarmante falta de matrícula". Esto, no sólo se contradice con lo que les gusta decir a bombo y platillo sobre lo que es la educación, y en concreto sobre la disminución de la ratio, sino que demuestra que para los que dirigen, administran y legislan, sobre educación, sólo están interesados en que sus planteamientos se cumplan, independientemente del deseo y la necesidad de los que se verán afectados por esas decisiones.

¿Tan difícil es repartir la matrícula de la zona en que se encuentra el IES La Paz, entre los institutos de la zona (distantes en muchos casos menos de 1 Km) para que todos puedan reducir su ratio? ¿Se ha tenido en cuenta la trayectoria del centro, sus programas educativos, la calidad de los mismos, la inversión (educativa que no económica) que podría hacerse en calidad de la zona con una ratio menor de la actual?

Me temo que no. Que sólo se ha contemplado que como hay poca demanda, cerramos el centro, abrimos una línea nueva en el de al lado (masificación en 2 o 3 años, y en el peor (?¿) de los casos la cedemos a un concertado.

Desde hace años los docentes públicos de Cádiz capital, venimos asistiendo al paulatino cierre de los colegios e Institutos públicos de la ciudad, a la vez que la demanda de matrícula en los centros concertados aumenta. ¿Por qué en los últimos 25 años no se ha cerrado un sólo centro concertado en Cádiz y sí públicos? Siguiendo la línea argumental de nuestros dirigentes (defensa de la educación pública de calidad, inversiones en la escuela pública, plan de calidad, bla bla bla), si tengo un centro público y quiero que haya matrícula, no sería más lógico que no se le concediera, de principio, de oferta, a los centros concertados y se mantuviera en los públicos?

Me temo que el hecho de ser funcionarios facilita que el "jefe" te asesore de que es mejor irte al colegio de al lado, antes que protestar, no sea cosa que venga el tío Paco (Paco,....Francisco... ¡ qué francos son!)con las rebajas y... te toque.

Mientras a seguir, cada año, con ese artículo sin escribir pero que tenemos en mente y que llamaremos igual que el de este año, "El triste número de la Educación".

22.4.08

Soy un corporativista, poco profesional y un vago. Lo siento.

Leo en Escuela una editorial que no tiene desperdicio. Ciertamente hacía años que no veía semejante grado de desfachatez en un medio que se permite obviar y calificar, como más adelante veréis, a la mayoría del profesorado que hemos dicho NO a la Ley de Calidad.

Su comienzo no deja lugar a la duda:
El Plan de Mejora y Calidad andaluz es un acierto
Bueno al menos para el 35% del profesorado, cosa que respetamos, aunque no compartimos el restante 65% de los docentes andaluces. A continuación deja claro quienes apoyan esta idea (yo como sabéis hubiese colocado sindicatos oficiales pero uno es parcial, lo reconozco)...
mayoritariamente respaldada por toda la comunidad educativa andaluza: sindicatos, padres y madres, estudiantes, y empresarios de la enseñanza privada
. Desconocía yo que los padres y madres, así como estudiantes lo hubiesen apoyado, pero claro debe ser que me dedico poco a esto de la enseñanza, aunque ya me pone en guardia que la enseñanza privada lo vea bien. ¿Acaso esperan recoger lo que salga de las escuelas públicas después de aplicar esta ley?

Pero como decía aquel dibujo animado.."No se vayan...aún hay más". Y es que este periódico sabe por qué esta ley ha sido rechazada (aunque eso no lo dice)por el profesorado andaluz y lo explica...
¿Porqué el Plan de Mejora ha despertado tantos temores en algún sector de la comunidad educativa? La difusión esquemática y simplista que la mayoría de los medios de comunicación hicieron en su día de la noticia ha calado en cierto sector del profesorado, en especial en la enseñanza Secundaria, de forma negativa. Una situación que no ha sido contrarrestada ni por la Administración educativa andaluza ni por los sindicatos mayoritarios (CCOO, UGT y ANPE) que desde un principio han apoyado la LEA en toda su extensión. La Junta de Andalucía tiene que coger el rábano por las hojas y empezar a hacer buena pedagogía sobre el Plan de Mejora y Calidad que desde Escuela consideramos un acierto.

Pero quizás lo que más frene la iniciativa sea la cultura pedagógica de gran parte de nuestros profesores ¿Qué les hace diferentes de otros colectivos tanto de la empresa pública como de la privada que sí son evaluados y, además, obligatoriamente? Este es el meollo del asunto. El profesorado español no está acostumbrado a ser evaluado, ni tampoco a rendir cuentas ante la Administración educativa ni ante la sociedad. Y sin una cosa ni la otra no es posible mejorar la calidad del sistema educativo público. En ocasiones da la impresión de que igualitarismo, "el café para todos" y la apelación constante a la vocación, lo único que esconden son las vergüenzas de muchos docentes faltos de la profesionalidad que se requiere para estar en un trabajo tan importante como es el de enseñar y educar.

En fin decir que el que no aparezca un sólo compromiso de la Administración en la ley es un argumento simplista me indigna. Como una especie de voz de su amo viene a decir que lo que tenemos es miedo de ser evaluados; ¿quién ha dicho eso? ¿qué pasó con aquellas evaluaciones de centros? Pues que se dejaron de hacer porque se veía que la mayoría de los problemas radicaban en el diseño educativo que desde la administración se hacía:ratios, profesorado, dotaciones, estructuras,... y no iba la Administración a echarse la culpa. Por eso surge esta ley que deja toda la responsabilidad en manos de los docentes a los que se evaluará no de cómo trabajan (no hay un sólo item que valore esta actividad) sino sólo de los resultados obtenidos, y me remito a la Ley, por si alguien me dice, con página y línea, lo contrario.

Luego una manita de barniz para que definir al docente necesario, el que obtiene resultados, nada de aprender a aprender, ni de procesos. Aprobados y buenas estadísticas que vender...
Profesionalidad. El maestro y el profesor han de ser ante todo grandes profesionales. Son trabajadores con unos objetivos muy bien marcados, donde los resultados son cruciales. Y ha de tener una formación que favorezca su trabajo académico pero, también, su trabajo de cara al público que son los padres y las madres y los alumnos y alumnas. Un público que tiene derecho a estar satisfecho con su labor y a manifestar su grado de satisfacción. Y una Administración educativa que debe de estar a la altura de las expectativas, y que tiene el derecho de hacer un seguimiento y una valoración de cuantos objetivos se van alcanzando en el trabajo docente y a la vez tiene el deber de asesorar al profesorado y formarlo adecuadamente para los nuevos retos de la sociedad del siglo XXI.

La profesionalidad no es algo nuevo para muchos docentes. Algunos y algunas trabajadores del sector llevan años cambiando metodologías, agrupamientos, formas de organización, para reducir el fracaso escolar y mejorar todo el proceso de enseñanza-aprendizaje en nuestra escuela e institutos. Cualquier intervención se ha fundamentado siempre en un proceso cíclico de reflexión, formación, innovación y evaluación; y si parte del colectivo no lo ha hecho así, habrá que recordarle que nunca es tarde para empezar.

Elaborar y desarrollar un buen plan de mejora y calidad requiere de un esfuerzo y de un tiempo que deben ser incentivados: en salario profesional y en dotación de recursos humanos y materiales para los centros. Lo demás es un mal sueño del que tiene que despertar el sistema público educativo
.

Un poquito de buenas intenciones, no vaya a salir la cosa muy mal ...
Harán falta más inversiones y más ideas para terminar articulando un sistema educativo de calidad y las seguiremos demandando desde el periódico Escuela. Se tendrán que corregir y ajustar algunos elementos del Plan de Mejora, y habrá que estar muy pendiente para que no se traicionen los principios que lo fundamentan; pero meternos en la demagogia fácil, en el corporativismo barato; instalarnos en la queja permanente no beneficia en nada ni a la función docente ni a los alumnos y alumnas que, al fin y al cabo, son por quienes nos levantamos cada día
.

Ycomo decía nuestro paisano Quiñones de los relatos, la "puntada final" para cuadrar la editorial...
Y otra cosa, los que han dicho "no", lo han gritado a los cuatro vientos, están en su derecho; mientras los que han dicho "sí", que también son muchos y muchas, sencillamente se han puesto manos a la obra desde el primer día. Estos docentes son los que hacen progresar la escuela pública.
Eso, que estoy en mi derecho (faltaría más) pero soy mal profesional, porque he dicho no a esta ley.

Qué bueno que personajes como estos, que firman estas editoriales carentes de respeto (¿qué sabe de mí?, ¿cómo se atreve a cuestionar mi profesionalidad sólo por el mero hecho de no aceptar una ley?, ¿este es un planteamiento democrático negando su profesionalidad al 65 % de los docentes?), se dediquen como los políticos a elucubrar en las alturas enmoquetadas, dejando las cosas importantes, la tiza, la educación del día a día, en manos de otros que sí saben lo que es trabajar y luchar por una calidad en la enseñanza, aunque tengan el defecto de pensar y leer lo que se les pone por delante



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¿Por qué llega Escuela Española a los colegios? Ummmmmm .......

18.4.08

¿Es así la educación?

Insanity: doing the same thing over and over again and expecting different results.

-Albert Einstein

("Locura: hacer lo mismo una y otra vez esperando que los resultados sean distintos

Espero que no, pero tengo dudas.

15.4.08

Apropiación.

Hoy no he ido a trabajar propiamente; en realidad he estado en unas Jornadas de Formación Provincial en el Portfolio Europeo de las Lenguas, que se han desarrollado durante todo el día y en horario escolar, o sea que he hecho otro trabajo.

La verdad es que como casi siempre este tipo de Jornadas va más encaminada a engordar los curriculums de los ponentes que a satisfacer una demanda real del profesorado, pero siempre he reivindicado la formación en el horario lectivo (como se hace en la mayoría de profesiones) y he acudido.

Pero no trata de esto lo que quiero escribir en esta entrada. Una de las ponentes, profesora de la Universidad de Cádiz, diferenció dentro de su ponencia lo que para ella era la base de una política lingüística, la apropiación que hace el alumno/a de la lengua a la que se le expone, y la diferenció ante los términos, más usados estos en educación, de adquisición y/o aprendizaje. La verdad es que en mi día a día sí utilizo la palabra aprendizaje con frecuencia, siempre desde una visión de proceso a largo plazo e interdependiente y provocador de otros procesos que se desarrollan en las escuelas. Sin embargo nunca hablo de apropiación; me suena mal; no sé, quizás a ese lenguaje judicial, "apropiación indebida", tan al uso en operaciones anticorrupción; tal vez me provoque un cierto rechazo como verbo que implica, así lo veo yo, un poco de violencia en el hecho apropiativo en sí. Me gusta más usar el término "interiorización" para referirme a ese momento, casi mágico, en que el alumno/a, no se sabe bien por qué, demuestra que eso que ha estado pululando por la clase en forma de aprendizaje lo ha hecho suyo. Interiorizar tiene más de ternura, de ese acto íntimo, que en el fondo es la educación. Creo yo.

13.4.08

Ucronía.

La Wikipediadefine la ucronía de la siguiente manera:
La Ucronía es un subgénero de la ciencia ficción que también podría denominarse novela histórica alternativa, ya que se caracteriza porque la trama transcurre en un mundo desarrollado a partir de un punto en el pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a como lo ha hecho en realidad (por ejemplo, los perdedores de determinada guerra son los ganadores, etc).

Se relaciona con el término historia contrafactual o historia alterna, que es el proceso especulativo o elaboración de dicho "mundo alternativo" en el que se ambienta la ucronía.

Es una palabra elaborada por similitud a la utopía de Tomás Moro, y está compuesta del griego ou, 'no' y cronos, 'tiempo', "tiempo que no existe".


Esta idea viene a cuento de lo que uno se plantea si la Ley de Calidad hubiese sido aprobada, solicitada para su claustro sería más correcto, por la mayoría de los centros andaluces. Y no hubiese pasado nada; se hubiese implantado y poco más a la espera de sus resultados. La ucronía, en este caso, es imposible que se produzca cuando habiéndose dado el caso contrario el resultado es el mismo. Así pues ese mundo alternativo que pudiera dar lugar a la creación de esa ucronía no existe dado que la respuesta, ante situaciones diametralmente opuestas, es la misma; es como si una guerra la hubiesen ganado y perdido, a la vez, los mismos. Y es que a pesar de los resultados aplastantes de rechazo no ha habido la más mínima reflexión de la Administración educativa, el más mínimo atisbo de autocrítica ante tamaño fracaso de esa ley.

Por eso cada vez que uno se plantea si ese principio básico de la democracia, que es dar al ciudadano la posibilidad de participar y decidir sobre los aspectos de su vida que le afectan, y la educación lo es, si ese principio no estará siendo vulnerado, pisoteado por estos jerifaltes que alardean de compromiso, talante y valores democráticos. Ahí sí que es posible la ucronía.

11.4.08

Asustar a los niños con los libros.

Continuando con García Márquez y algunas de sus reflexiones sobre la lectura, os dejo aquí algo que a cualquiera de los que nos dedicamos a este noble oficio de la tiza nos encantaría ver escrito algún día, sobre nosotros mismos, claro, por alguno de nuestros alumnos/as.

Tengo un gran respeto, y sobre todo un gran cariño, por el oficio de profesor y por eso mismo me reconforta saber que ellos también son víctimas de un sistema de enseñanza que los induce a decir bestialidades. Una de las personas inolvidables en mi vida es la profesora que me enseñó a leer, a los cinco años. Era una moza bonita y sabia, que no pretendía saber más de lo que podía, y era tan joven que con el tiempo acabó siendo más joven que yo. Era ella la que nos leía, en clase, los primeros poemas. Recuerdo con la misma gratitud al profesor de literatura del colegio, un hombre modesto y prudente que nos conducía por el laberinto de los buenos libros sin interpretaciones rebuscadas. Este método posibilitaba a sus alumnos una participación más personal y libre en el milagro de la poesía. En síntesis, un curso de literatura no debería ser más que una buena guía de lecturas. Cualquier otra pretensión no sirve nada más que para asustar a los niños. Pienso yo, aquí entre nosotros.”


Y al igual que D. Gabriel, aquí entre nosotros, le doy toda la razón, aunque...¡qué alto nos pone el listón!!!.



Las citas de esta y de la anterior entrada pertenecen a "De como los profesores de literatura pervierten a sus alumnos”, en Caras y Caretas (Traducción
de una nota publicada en la revista brasileña Status Plus N°. 90, enero de 1983

9.4.08

De cucarachas y orines.

Leer, me parece a mí, es descubrir y explorar otros mundos, reales o posibles. Es investigar esas realidades para comprenderlas o imaginarlas mejor. Y después de esta afirmación me pregunto: ¿Es posible leer en la escuela de hoy? Cada día intento que el texto que trabajamos en clase, o la lectura que fotocopio tenga un aliciente en su contenido o un aliciente en la lectura que de ella hacemos: el tono, la lectura por parejas, etc... Sin embargo cada vez me resulta más difícil encontrar textos "escolares", de los que vienen en los libros de texto quiero decir, que puedan ser "explotados" de esta manera, bien porque el contenido es ínfimo y alejado de cualquier realidad, vivida o imaginada, de los alumnos/as, bien porque de su lectura poco puede "dramatizarse".

Y si lo que ponemos en manos de nuestros alumnos/as no es atractivo, ¿cómo pedirles que se atrevan con un libro?

Por tanto creo que ahora que se acerca la semana o día "D", del libro, bien nos vendría hacer un planteamiento sobre el tipo de texto que usamos en las escuelas. No pido, ni por supuesto se me ocurriría hacer, ofrecer textos de los que haya que deducir su sentido o enlazarlos con la tradición de la escuela italiana de, pongamos por caso, mediados del siglo XV. No se trata de eso. Creo que los textos deben decir cosas por sí mismos, pero bien dichas claro. García Marquez decía:
Debo ser un lector muy ingenuo, porque nunca pensé que los novelistas quisiesen decir más de lo que dicen. Cuando Franz Kafka cuenta que Gregorio Samsa apareció cierta mañana convertido en un gigantesco insecto, no me parece que esto sea símbolo de algo y la única cosa que siempre me intrigó es a qué especie de animal pertenecía él. Creo que hubo, en realidad, un tiempo en que las alfombras volaban y que había genios prisioneros dentro de las botellas. Creo que el burro de Ballan habló –como dice la Biblia– y la única cosa que hay que lamentar es no tener grabada su voz, y creo que Josué derrumbó las murallas de Jericó con el poder de sus trompetas, y la única cosa lamentable es que ninguno tiene transcripta la música capaz de demoler.Creo, en fin, que Vidriera –de Cervantes– era en realidad de vidrio,como él decía en su locura, y creo realmente en la jubilosa verdad de que Gargantúa orinaba torrencialmente sobre las catedrales de París.
Y es que bien explicado y seleccionado, cualquier texto debe ser un aperitivo que abra el apetito del lector por seguir adelante, por descubrir si el pobre Samsa volvió a transformarse o si el orín de Gargantúa molestaba a los viandantes parisinos.



5.4.08

Un comentario.


A raiz de la entrada anterior un compañero me comenta que me entiende perfectamente, a lo que yo le pido que me explique mejor esa comprensión suya hacia mi bloqueo. La respuesta que me dio es de una sencillez tan grande que tal vez por ello no la haya comtenplado. Comenta mi compañero que al llevar dos años con los mismos alumnos/as, muchas horas cada día, esos niños han perdido misterio para mí, y por tanto me es poco gratificante dedicar tiempo a pensar si este o aquel libro le irá mejor a este o aquella alumna. Si lo mira uno con cierta tranquilidad no deja de tener sentido. Conocer mucho puede permitirte perder una cierta atracción, una cierta fertilidad mental que todos sentimos hacia lo desconocido, que trasladado al campo de la literatura para recomendar, pudiera hacernos pensar que al conocer tanto a un alumno la recomendación va a resultar, va a ser "efectiva", cerrando la puerta a un posible rechazo, que conllevaría una reflexión de por qué no le ha gustado, pero también cerrando la puerta a un posible "éxtasis lector" puesto que le damos algo que sabemos va a gustarle y de esa forma no dejamos paso a un descubrimiento completo. Creo que me ha quedado un poco farragosa la explicación, pero así ando estos días.

3.4.08

Libros y días.

Ayer se celebró el Día (otro Día D)Internacional del libro Infantil y Juvenil (perdón si la denominación no es correcta). Dentro de poco vendrá la celebración del día (o semana) del libro. Nada de esto debe de sonar extraño en las escuelas; los libros son uno de los elementos básicos con los que trabajamos. Sin embargo a mí, personalmente, cada día se me hace más difícil recomendar un libro. Durante muchos años he ido viendo libros que salían y me gustaban, y los he ido añadiendo a esos clásicos de toda la vida que conformaron mi educación literaria infantil y juvenil. Y cada año, dependiendo de muchos momentos concretos de cada aula y alumnos que han pasado por mis manos (y yo por la de ellos y ellas), he ido mezclando unos y otros y los he ido presentando con mayor o menor éxito a mis alumnos/as.

Sin embargo este año me he quedado un poco en blanco a la hora de decidirme, quizá porque llevo dos años con los mismos alumnos/as y conocerlos más me ha llevado a un planteamiento más profundo sobre qué recomendar, o tal vez porque en cierta manera se ha producido un bloqueo, un atasco en algún oculto mecanismo, que impide la recomendación habitual.

Esto, aunque os parezca raro, me ha llenado de satisfacción porque procesos que uno hace casi sin darse cuenta, resulta que te influyen y te afectan más de lo que pensabas, recordándote que pedagógicamnte sigues vivo, que en un mundo como el de hoy, ya es algo.


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Las declaraciones de los dirigentes políticos de la Consejería de Educación y de los sindicatos oficiales (CCOO/UGT), responsables del fracaso morrocutudo que ha tenido la Ley de Calidad (los 7000 euros) hacen que me sonroje de vergüenza. ¿Cómo pretenden hacernos creer que el 65% del profesorado andaluz no ha comprendido dicha ley? Atentan contra mi dignidad y mi inteligencia. Nunca se me ocurriría decir eso mismo de los compañeros que han decidido decir Sí a dicha Ley. Pero me planteo cuáles son sus raíces democráticas, cuando a pesar de que casi 7 de cada 10 claustros ha decidido rechazar esta ley, que en principio supone rechazar 600 euros en Verano, a pesar de esto, no hay un planteamiento de revisión, de consulta, de nada.... Ah, lo siento, pero me recuerdan aquellos tiempos de la Democracia Orgánica, donde unos cuantos decidían por los demás, a pesar del rechazo de estos.

31.3.08

Máquinas.


Las máquinas son de una gran ayuda en nuestro actual modo de vida, de hecho casi no podríamos pasar sin ellas. No obstante hay veces que descubres que cuando te abandonan momentáneamente, por esos problemas casi mágicos que hacen que por arte de birlibirloque dejen de funcionar, puedes estar sin ellas.

Como habréis notado los que sois asiduos a El Pizarrín, llevamos casi 10 días sin aparecer por aquí debido a la rebelion de mi ordenador que se ha tomado unos días de vacaciones tras las de semana santa del que suscribe. Esto me ha hecho pensar si no estará adquiriendo capacidad propia de raciocinio, o si yo no se la estaré adjudicando. El caso es que tras unos primeros días de cierta zozobra, en las que ver su espacio vacío sobre la mesa me producía una extraña sensación de congoja, la verdad es que ahora que lo he recuperado siento que he perdido parte de mi tiempo que sé, a ciencia cierta, que él me va a reclamar.

No obstante sí he ido tomando notas (sensación agradable que tiempo ha no experimentaba) sobre cosas concretas, y no tanto, para traer a estas páginas virtuales.

Agradeceros vuestras visitas y disculparme en nombre de mi ordenador. (Creo que a él no le va a importar que publique estas pequeñas intimidades).

17.3.08

Semana Santa

Ya sabemos que la memoria es frágil y selectiva, que sólo recuerda aquello que en cada momento sirve a nuestro subconsciente, y otras muchas cosas más que cuando las conoces haces que se te vaya la romántica idea que tantas y tantas canciones nos vendían de cómo recordar es volver a vivir.

Cada año veo en los noticiarios las imágenes de niños de preescolar (perdón, Educación Infantil) que disfrazados como penitentes, costaleros, hermano varilla o de rigurosa mantilla, acompañan a pasos de cartón e imágenes de plástico, mientras una maraña de familiares, imbuidos de una virulenta fiebre del paparazzi , inmortalizan los momentos.

No recuerdo, de ahí la entradilla de estas líneas, que en mis colegios de la infancia se celebrase este, o cualquier otro, tipo de fiesta. Todo lo que recuerdo eran lecturas sobre la Pasión, alguna asistencia a algún acto litúrgico, y sobre todo el silencio del Viernes Santo, sin radio, bares, etc... Hasta en casa se hablaba en voz baja. Un silencio casi más propio de esas películas norteamericanas de terror adolescente que de una celebración; un silencio paralelo al que se guardaban sobre otras muchas cosas de las que también se hablaba en voz baja, sin que por ello uno u otro nos haya hecho más o menos daño, era la educación que recibimos y ante la que reaccionamos cada cual a su manera, porque a lo mejor ese y no otro es el propósito de la educación, hacernos reaccionar ante lo que nos propone o nos propuso en su día. Recuerdos al fin y al cabo.

Bueno, también recuerdo las tortillitas de bacalao, que aún hoy mi santa madre sigue haciendo en esta fechas.

Así que me pregunto qué les va a quedar a estos niños de hoy de la Semana Santa de su infancia si lo que hacen no es diferente de lo que hacen en Navidad, Carnaval o Fin de curso; no es que yo me haya propuesto que se guarde un recuerdo especial de estas fechas; lo que sí me gustaría es que pudiéramos transmitir que no todo es lo mismo.

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Esta foto sin comentarios...

Bueno, perdón, si se me permite una palabra...GRACIAS!!!!

16.3.08

Ley de Calidad y Perez Reverte.

Llevaba tiempo sin traer a colación el asunto del Plan de "Calidad" o de los famosos 7000 Euros. El caso es que desde que se empezó a votar en los claustros de los diferentes centros de Andalucía, los docentes de esta tierra estamos mostrando una capacidad de análisis y dignidad muy por encima de lo esperado y ya son más de 1250 centros (que yo conozca) que hemos dicho NO a este envenenado plan, que desplaza la atención del fracaso de la administración al docente (como le pago 7000 euros mejorarrá todo), que no recoge un solo compromiso concreto de la Administración en esa supuesta mejora y calidad, que discrimina a las mujeres y hombres que quieran acogerse a su derecho a un permiso por maternidad o paternidad, etc... En fin un Plan realmente bien diseñado para eludir responsabilidades desde arriba y descargarlas en los de siempre, en esos docentes de los 2 meses de vacaciones, de los sueldazos, de los que leen el periódico en clase, ...pero también de esos de los que se escucha..."niño qué ganas tengo que empiece el colegio para que te aguante tu seño...".

En fin, pudiera parecer que uno, como trabaja en esto de la docencia, está más sensibilizado con estas cosas, pero he aquí que Arturo Pérez Reverte, en su columna de hoy en El Semanal, nos expone, con su estilo particular y único, su visión de este disparate urdido por esos "...delincuente psicopedagógico y psicopedagocrático, inquilino habitual, gobierne quien gobierne, del ministerio de Educación"(o Junta de Andalucía, añadiría yo). Así, que aquí os dejo su artículo para disfrute de todos.

Eso sí, alguna aclaración. USTEA, y otros sindicatos, no sólo no hemos apoyado este dislate, sino que además hemos exigido que de salir adelante, nuestros liberados no cobrarán ese incentivo. Por lo demás chapeau al señor Reverte.

Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas

Me sigue sorprendiendo que se sorprendan. O que hagan tanto paripé, cuando en realidad no les importa en absoluto. Ni a unos, ni a otros. Y eso que todo viene seguido, como las olas y las morcillas. La última –estudio internacional sobre alumnos de Primaria, o como se llame ahora– es que el número de alumnos españoles de diez años con falta de comprensión lectora se acerca al 30 por ciento. Dicho en parla normal: uno de cada tres críos no entiende un carajo de lo que lee. Y a los 18 años, dos de cada tres. Eso significa que, más o menos en la misma proporción, los zagales terminan sus estudios sin saber leer ni escribir correctamente. Las deliciosas criaturas, o sea. El báculo de nuestra vejez.

Pero tranquilos. La Junta de Andalucía toma cartas en el asunto. Fiel a la tradicional política, tan española, de subvenciones, ayudas y compras de voto, y además le regalo a usted la Chochona, la manta Paduana y el paquete de cuchillas de afeitar para el caballero, a los maestros de allí que «se comprometan a la mejora de resultados» les van a dar siete mil euros uno encima de otro. Lo que demuestra que son ellos quienes tienen la culpa: ni la Logse, ni la falta de autoridad que esa ley les arrebató, ni la añeja estupidez analfabeta de tanto delincuente psicopedagógico y psicopedagocrático, inquilino habitual, gobierne quien gobierne, del ministerio de Educación. Los malos de la película son, como sospechábamos, los infames maestros. Así que, oigan. A motivarlos, para que espabilen. Que la pretendida mejora de resultados acabe en aprobados a mansalva para trincar como sea los euros prometidos –una tentación evidente–, no se especifica, aunque se supone. Lo importante es que las estadísticas del desastre escolar se desplacen hacia otras latitudes. Y los sindicatos, claro, apoyan la iniciativa. Consideren si no la van a apoyar: ya han conseguido que a sus liberados, que llevan años sin pisar un aula, les prometan los siete mil de forma automática, por la cara. Y más ahora que, de aquí a tres años, con los nuevos planes de la puta que nos parió, un profesor de instituto ya no tendrá que saber lengua, ni historia, ni matemáticas. Le bastará con saber cómo se enseñan lengua, historia y matemáticas. Y más si curra en España: el único país del mundo donde los profesores de griego o latín enseñan inglés.

Así, felices de habernos conocido, seguimos galopando alegremente, toctoc, tocotoc, hacia la nada absoluta. Todavía hay tontos del ciruelo –y tontas del frutal que corresponda– sosteniendo imperturbables que leer en clase en voz alta no es pedagógico. Que ni siquiera leer lo es; ya que, según tales capullos, dedicar demasiado tiempo a la lectura antes de los 14 años hace que los chicos se aíslen del grupo y descuiden las actividades comunes y el buen rollito. Y eso de ir por libre en el cole es mentar la bicha; te convierte en pasto de psicólogos, psicoterapeutas y psicoterapeutos. Cada pequeño cabrón que prefiere leer en su rincón a interactuar adecuadamente en la actividad plástico-formativo-solidaria de su entorno circunflejo, por ejemplo, torpedea que el día de mañana tengamos ciudadanos aborregados, acríticos, ejemplarmente receptivos a la demagogia barata, que es lo que se busca. Mejor un bobo votando según le llenen el pesebre, que un resabiado culto que lo mismo se cisca en tus muertos y vete tú a saber.

El otro día tomé un café con mi compadre Pepe Perona –«Café, tabaco y silencio, hoy prohibidos», gruñía–, que pese a ser catedrático de Lengua Española exige que lo llamen maestro de Gramática. Le hablé de cuando, en el cole, nos disponían alrededor del aula para leer en voz alta el Quijote y otros textos, pasando a los primeros puestos quienes mejor leían. «¿Primeros puestos? –respingó mi amigo–. Ahora, ni se te ocurra. Cualquier competencia escolar traumatiza. Es como dejar que los niños varones jueguen con pistolas y no con cocinitas o Nancys. Te convierte en xenófobo, machista, asesino en serie y cosas así». Luego me ilustró con algunas experiencias personales: una universitaria que lee siguiendo con el dedo las líneas del texto, otro que mueve los labios y la cabeza casi deletreando palabras… «El próximo curso –concluyó– voy a empezar mis clases universitarias con un dictado: Una tarde parda y fría de invierno. Punto. Los colegiales estudian. Punto. Monotonía de lluvia tras los cristales. Después, tras corregir las faltas de ortografía, mandaré escribir cien veces: Analfabeto se escribe sin hache; y luego, lectura en voz alta: En un lugar de la Mancha, etcétera». Lo miré, divertido. «¿Lo sabe tu rector?». Asintió el maestro de Gramática. «¿Y qué dice al respecto?». Sonreía mi amigo, malévolo y feliz, encantado con la idea; y pensé que así debió de sonreír Sansón entre los filisteos. «Dice que me van a crucificar.»

10.3.08

Resultados en mente.

El genial Profesor Potachov ha puesto en su blog estas imágenes que me permito copiar y poner a vuestra disposición. Simplemente geniales.



Over the rainbow.

No me pude resisitir y al ver a la magnífica Judy Garland cantando Over the rainbow, me acordé de tantas y tantas cosas como la música puede traerte a la mente que ahí os la dejo. Espero que la disfrutéis tanto como yo, y que os alegre un pelín el día.


www.Tu.tv

9.3.08

Elecciones.

A esta hora de la tarde, en que me siento a escribir, aún no sabemos qué resultado arrojarán las urnas esta noche. Imagino que, como un rito necesario en cada elección, todos los partidos se considerarán beneficiados de sus resultados, pero a mí, que he estado visualizando (creo que no se puede hojear con la pantalla del ordenador) las propuestas educativas de los distintos partidos, me preocupa que la educación, en mayúscula y en minúscula, ha pasado un poco a segundo plano de todos los programas, con lo cual me temo que gane quien gane, nuestras escuelas estarán de nuevo olvidadas detrás de AVEs, macroeconomía, hipotecas, etc... Probablemente la educación sea la mejor arma que podamos tener para evitar en un futuro debates políticos sin fondo, actitudes cortijeras de algunos/as políticos/as, y sobre todo propuestas de una desfachatez sin límites porque las llevamos escuchando legislatura tras legislatura, sin que nadie se atreva a abordarlas más allá del parcheo habitual.

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Me congratula saber que ya hay más de 500 claustros que han dicho NO a la Ley de Calidad. Cierto que son pocos en comparación con el número de centros de Andalucía, pero me parece significativo que en la primera semana tantos y tantas docentes hayamos puesto encima de loa mesa nuestra palma, golpeando la madera y pidiendo una verdadera reflexión conjunta, administración y profesorado, que nos haga crear una verdadera Ley de Calidad, sin discrimincaión, competitividad ni criterios empresariales. A todos y a todas los que habéis dicho NO, vaya desde aquí mi gratitud y apoyo. A los que aún no habéis dicho NO, os animo a decirlo. Y los que habéis dicho Sí, aún estáis a tiempo de volver sobre el camino andado y ver los baches que os han quedado ocultos. Pinchad en este enlace si queréis saber más.

4.3.08

Reformas educativas (o algo parecido).

Un amigo me envía esta joya que ha encontrado, cómo no, en Internet. Se trata de un vídeo que nos cuenta cómo fue la reforma de la educación en nuestro país con la llegada de la ley del 70, que por cierto ha sido la de mayor duración en los últimos años. Ya sé que cualquier comparación es odiosa y que cualquier tiempo pasado no fue necesariamente mejor, pero hay ciertos goznes de mi cuerpo que chirrían al pensar que dándole color, un vestuario más acorde con nuestros tiempos y una terminología más actualizada, suena mucho, mucho, mucho...lo que en el vídeo se cuenta. Tal vez pudiéramos dar la razón a aquel dicho que rezaba más o menos así: "Cambia todo para que todo siga igual".

2.3.08

Formación, vocación y Nicholas Saunderson.


Una de las ventajas, quizás de las pocas, que tienen los días "D", es que en muchos casos vienen acompañados de un par de días festivos o, al menos, no lectivos. El día "D" Andalucía ha sido así. Y encontrarte con estos "altos" en el camino te dan opción a muchas cosas, entre ellas la charla sosegada.

El pasado Viernes estuve charlando con un compañero, y no por ello menos amigo, sobre la formación del profesorado como complemento a su descripción sobre el tiempo en que ha tenido a una alumna de prácticas en su clase. Con motivo de un congreso celebrado en Cádiz publiqué en El Pizarrín mi opinión sobre el estado de la formación de los futuros docentes, pero en esta charla le añadimos un componente, que aunque siempre ha estado presente en el debate sobre formación de docentes, no había traído a El Pizarrín: ¿es necesaria la vocación y la formación para ser docentes?
Ya sé que se introducen dos términos muy diferentes en la pregunta. Por un lado el asunto vocacional, para el que siempre he tenido una respuesta clara; un docente debe ser buen profesional, preocupado por su trabajo y los destinatarios del mismo. Pongamos por caso un administrativo que se encarga de gestionar las pensiones de viudedad;imagino que no sería esa su vocación cuando se introdujo en el mundo de balances, legislación, programas informáticos, etc... pero si es un buen profesional la viuda, o el viudo, que deba recibir su pensión la recibirá a tiempo y en orden, sin necesidad de que quien se la tramita tuviera o no vocación.

Para la segunda pregunta también he tenido siempre una respuesta clara y concreta. Sin formación no se puede ser profesional en nada, con lo que cualquier añadido sobra.

Luego entonces, ¿dónde está el debate si las respuestas están tan claras? Pues bien el caso se abre en sus posibilidades cuando introducimos, ahora no recuerdo cómo, el nombre de Nicholas Saunderson y empezamos a reflexionar cómo un ciego pudo dedicarse a enseñar óptica en la Universidad de Cambridge. En el fondo un posicionamiento de relativismo cultural y epistemológico, muy acorde con los tiempos en que vivimos, dado que banalizándolo podíamos asentir con la idea, muy extendida, que cualquiera puede ser docente, dado que, al igual que el Saunderson ciego, pueden construirse una visión educativa, como Saunderson su imagen de cómo se ve, cualquiera puede hacerse con las riendas de un aula, con su microcosmos interno, con el curriculum oculto, etc...

No supone esto una negación de que a través de la inteligencia y la cultura, no exclusivamente docentes, alguien no pueda llegar a convertirse en docente; eso supondría negarnos a todos los que estamos aquí, dado que eso es la formación, pero entonces, a lo mejor, estamos afirmando que es necesaria una vocación previa que te defina tu papel de educador dentro de la formación que recibes.

Este era el debate y ahí os lo dejo.

25.2.08

Ilustración infantil.


Ahora que hemos pasado los primeros días "D", "D" la Paz, Carnaval, etc...y tenemos un leve respiro hasta que llegue el día "D" Andalucía, me encuentro visitando la página del Centro Virtual del Instituto Cervantes, con la noticia de la exposición Cien años de ilustración española, ¿Qué pintan los cuentos?, en la que se muestran 150 ilustraciones de cuentos españoles de los últimos 100 años.Además si queréis más información podéis entrar en su web, que contiene buenos y variados materiales Como muy pronto tendremos que celebrar el día "D" el libro (aunque restringido a la Generación del 27), a lo mejor de aquí sacamos ideas que nos ayuden, orienten, o al menos distraigan.

19.2.08

Dejación de funciones.

En AulaBlog 21 me encuentro con un enlace a la web del IES Santa María de los Baños.en la que se publica un artículo titulado ¿Dejación de funciones? y que firma Pedro L. Angosto, al que no tengo el gusto de conocer pero con el que comparto muchas de las cosas que dice. Así que aquí os dejo su artículo, esperando que cumpla esa misión de provocar el debate y la reflexión que nos marcamos en El Pizarrín como objetivo del día a día.

¿Dejación de funciones?
PEDRO L. ANGOSTO

El informe sobre la situación de la enseñanza elaborado a instancias de profesores y maestros, culpa casi exclusivamente a los padres del fracaso escolar. También a la falta de medios. Maestros y profesores quedan exonerados de cualquier responsabilidad. Resulta difícil encarar un problema tan peliagudo como éste, algo parecido a intentar cortar el tallo de un cardo borriquero con las manos o arrancar sin protección un higo de una chumbera. Afortunadamente para unos, desgraciadamente para otros, la vida que hemos construido en el mundo occidental obliga a los padres a trabajar fuera y permanecer buena parte del día alejados del hogar. La enorme cantidad de cosas que hay que comprar -unas necesarias, la mayoría no-, la búsqueda de una comodidad ficticia que se basa la consecución de aparatos y sillones termodinámicos de alta precisión que hagan el lar deshabitado más confortable para los espíritus que lo habitan, el pago de unos gastos corrientes cada vez más elevados, la aspiración a vivir como nuevos ricos, han terminado por vaciar las casas y dejar en ellas como únicos moradores a fantasmas, niños y adolescentes.
La ausencia de los padres, sin duda obligatoria en muchos casos, está creando una situación verdaderamente preocupante para la crianza de los hijos. No quiero con estas letras reivindicar ningún tiempo pasado, pero sí llamar la atención sobre un punto que me parece hay que abordar con prontitud y urgencia: el desarraigo, la desestructuración y la pérdida de referencias de aquellos que han venido al mundo por decisión nuestra: comienza la jornada. Seis treinta de la madrugada. Esfuerzo, pereza, cansancio. Desayuno rápido. Nota a los niños, con encargo al mayor. Comida en el frigorífico, unos euros en un cenicero. Portazo. Prisas. Coche. Atasco. Trabajo. Minutos más tarde el despertador golpea los oídos de los chicos que apuran hasta el final en la cama. Leche y bollo. Reparto de euros. Uno se queda en el comedor, el otro vuelve a casa a las tres. Estudia en el Instituto. Regresa. Come del microondas. Se acuesta en el sofá. Enchufa la tele, hace zapin: da igual, ponen lo mismo en todas. Permanece un buen rato recostado. A las cinco treinta se incorpora el hermano. Llega la hora de la «Pley». Horas con ella, queridos por ella. Va cayendo la tarde, diluyéndose en lo negro. Algún amigo toca el timbre, la ciudad comienza a tintinear, las calles se llenan de personas deseosas de regresar al hogar. En torno a las veintiuna horas llegan los progenitores, cansados, con pocas ganas de hablar. Si hay dinero para asistente, todavía quedará algún rescoldo de orden en las cosas, la cena y la comida del día siguiente estarán en su sitio; en caso contrario, es preciso encender los fogones y coger la escoba. Los chicos, si han querido, han hecho los deberes. Llega la cena. Preguntas, requisitorias, reproches, poco diálogo, a veces ninguno, en algún caso fluidez. Se cena rápido. Vuelve a reinar la televisión. Al día siguiente, monotonía de lluvia tras los cristales, rutina. Ha pasado algún año, el padre anuncia que se van a trasladar a una casa más grande en un sitio de más relumbre. Reniegan los descendientes que tienen en ese barrio amistades. La hipoteca obligará a nuevos esfuerzos, aunque no impedirá que, entre tanto, renueven el coche: ha salido un modelo con unas fantásticas prestaciones. El fin de semana, alguna excursión, comida en restaurante, depende de quién y cómo, de los posibles. Se quiere recuperar el déficit de afecto, muchas veces con dinero, pero el tiempo ha construido muros infranqueables. Los padres se destrozan para que no baje la demanda interna del país, para conseguir el estatus que da el dinero. Los hijos crecen solos, con su tele, su «pley», su ordenador y su barrio. Los profesores protestan porque vienen de casa sin educar; otros añoran los tiempos del ordeno y mando, de la disciplina, de la letra con sangre entra, supongo los menos. Los padres exigen a los maestros que eduquen a sus hijos, aunque cuidado con mi Jaume que es un cielo, que el sistema educativo les sustituya en sus obligaciones irrenunciables de educadores en primer grado. Los profesores, muchos de ellos, van cayendo en la abulia, en la queja fácil. Los chavales salen como Dios quiere, unos estudian, van tirando para adelante sin saber cómo, otros a trancas y barrancas, otros, impelidos por el fracaso académico, por la vida tremenda que corre por sus venas, por la falta de atención y afecto verdadero de sus padres, por la ausencia de referencias, por la incomprensión del profesor que ya le ha puesto un cartel, se decantan por la senda sin retorno que lleva a ninguna parte. Cada vez son más. Buscarán el triunfo en aquellos menesteres en los que son hábiles, despreciando cuanto venga de su casa, cuanto derive de la escuela o el instituto, sus verdaderas fuentes de tortura, de infelicidad.

Sea como sea, y estoy convencido de que esta afirmación va a ser muy criticada, alguien tiene que estar en casa un tiempo considerable con quienes ha traído a este mundo, escucharlos y besarlos, corregirlos y enmendarlos cuando sea necesario, es, como se ha dicho antes, una obligación ineludible. Luego sí, un sistema educativo público con todos los medios humanos y materiales que sean precisos.


Y una pequeña reflexión final. Tal vez lo importante no sea la cantidad de tiempo que se pasa con los hijos y sí la calidad del mismo, sin olvidar que los valores se transmiten muchas veces, casi siempre diría yo, mejor con nuestras actuaciones, pequeños gestos, que con discursos.

15.2.08

Cobrar sin trabajar o el anzuelo final.

Para rematar, si es que no se les ocurre nada más, este dislate de la Orden de Incentivos en Educación, aquí en Andalucía, ahora leo en la página del "sindicato oficial" de la Junta de Andalucía la noticia que la Administración Andaluza va a pagar los 600 Euros que esta Orden establece para el primer año, SIN QUE SE VAYA A HACER NADA, es decir va a pagar a aquellos centros que soliciten acogerse a los dispuesto en esta Orden, en teoría por no hacer nada. ¿Qué imagen se quiere dar del profesorado? ¿A qué viene que lo publique como una noticia de Europa Press sin tan siquiera dar su opinión, a pesar de defender esta orden, haberla firmado y promoverla? Mucho me temo que poco a poco le van viendo las orejas al lobo, que no está colando esta forma subliminal de deteriorar la imagen del profesorado, de cargarle todas las culpas del sistema, y que esta orden parece frenada, así que van a intentarlo todo, hasta vender que las primas se pagarán sin ir unidas las mismas a los resultados. ¿A qué vienen entonces? En fin aquí os dejo copia de lo publicado y arriba tenéis el enlace por si queréis visitar su web y comprobar que no es una trola partidista.

Gracias a todos/as los compañeros que cada día aumentan con su negativa el rechazo a esta vergüenza de Orden de Incentivos.

ANDALUCÍA.-Educación garantiza que pagará el primer incentivo de 600 euros a profesores este curso, a pesar del retraso del plan (EUROPA PRESS)
La Consejería de Educación garantiza que este curso pagará el primer incentivo a los profesores de los centros que se acojan al Programa de Mejora y Calidad de Rendimientos Escolares, de 600 euros, a pesar de los retrasos en la apertura del plazo de inscripción a dicho plan.

De este modo indicaron a Europa Press que el curso escolar, en lo que se refiere a las gestiones administrativas, no termina hasta 31 agosto, por lo que el abono de las primas se iniciará en el presente año académico. No obstante, aún no hay fecha definitiva para la paga.
La Consejería ha retrasado hasta el mes de marzo la apertura del periodo de solicitudes para que los centros educativos se acojan al Programa de Mejora y Calidad de Rendimientos Escolares --la iniciativa que contempla dar incentivos de 7.000 euros a los profesores si mejoran los resultados de sus escuelas--, a pesar de que su intención inicial era abrirlo en el mes de enero. Así, la lista definitiva de escuelas admitidas en este plan no se hará pública hasta junio.La Junta todavía no ha aprobado la orden definitiva que regule este programa, sino que ha estado sacando sucesivos borradores en los que ha ido cambiando las condiciones que los colegios e institutos deben seguir para apuntarse a este plan, así como los criterios de evaluación a los que tendrán que someterse a final de cada curso.

El último borrador, del pasado 1 de febrero, al que tuvo acceso Europa Press, establece que para el presente curso, el plazo de inscripción irá del 1 al 31 de marzo, de modo que la Consejería no hará pública la lista de escuelas admitidas en este programa hasta "antes del 15 de junio", saliendo una provisional "antes del 15 de mayo", es decir, con el curso acabando.

En los sucesivos años, según este documento, los centros podrán acogerse al plan de incentivos a principios de curso, entre el 15 de septiembre y el 31 de octubre.

LAS CUATRO PAGAS.

La Consejería explica que el retraso en la publicación en BOJA de la citada orden reguladora se debe a que "el borrador requiere preceptivamente el dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía, por tratarse de una orden desarrollo de la Ley de Educación de Andalucía", por lo que todavía no es definitivo. De momento, el periodo de presentación de solicitudes que abre esta orden lleva ya dos meses de retraso.

Según el plan, el profesorado comprometido en este programa percibirá un incentivo económico de hasta 7.000 euros a lo largo de un periodo de cuatro años, distribuidos en 600 euros en 2008, 1.200 euros en el segundo año, y 1.800 euros en el tercero. Estas primas se pagarán con independencia de los resultados obtenidos, ya que están ligadas sólo al mantenimiento del compromiso. Ya el último año, si la evaluación de la Junta es positiva, el complemento final podrá llegar hasta los 3.400 euros, en función del porcentaje de cumplimiento del compromiso, medido en diversos indicadores.