22.7.07

El Jueves en Domingo.


Llevo varios días dándole vueltas en la cabeza a un tema. Asisto, como vosotros me supongo, algo atónito al secuestro del Jueves, una revista satírica de notable crítica a todo y todos/as, a raíz de la publicación en su portada de una caricatura de los príncipes de Asturias en una actitud sexual explícita y comentarios acerca de la natalidad y el trabajo del príncipe.

Ciertamente aún recuerdo cómo en algunas ocasiones, durante la transición, se secuestraron algunos números de ciertas revistas. Pensaba que esto era una actitud propia de otros tiempos, pero me parece que no. Es evidente que el magistrado que ha ordenado su secuestro habrá tenido en cuenta, antes de dictar la retirada de la revista y el cierre de su web, todas las garantías que nuestro ordenamiento jurídico otorga para velar por la dignidad de todos y cada uno de nosotros, si bien me planteo la duda de si en vez de ser miembros de la casa real hubiesen sido, pongo por caso, dos notables políticos, a lo mejor el secuestro no llegaba.

Desde mi modesto entender, nada versado en cuestiones legales, creo que es un mal ejemplo. Si tal como marca la constitución todos somos iguales, el hecho de que los que aparezcan en la portada en actitud sexual explícita sean miembros de la casa real,o no, no deja de ser cuando menos una zafiedad grosera, que bien les hubiera valido ser llevados a los tribunales y allí establecer la sanción que marcase la ley. Al mismo tiempo se le ha hecho una publicidad impropia a la revista, y aunque su web ha sido clausurada, si se accede a ella en varias ocasiones aparece la famosa portada de la discordia y una "editorial" de la revista, lo que va a aumentar su tirada en próximas ediciones.

La educación debe ser una obligación de los medios de comunicación, pero eso no implica que no se puedan poner en solfa cualquier estamento de nuestra sociedad, incluyendo la casa real, que por otra parte ya había sido satirizada por esta revista en muchísimas ocasiones.

En fin, que hoy me siento un poco Jueves, no porque comparta esa portada o esa crítica, que me parece existen infinidad de formas más simpáticas y agudas de ejercerla, sino porque en pleno siglo XXI me encuentro con recuerdos desagradables que creía que la democracia que vivimos había borrado de nuestro día a día.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

http://eljueves.blogia.com/

Juan dijo...

El pasado siempre vuelve...