4.3.07

Galería de retratos.(I) EL GORDO

EL GORDO

Los colegios en general, pero las clases en particular, han tenido, y tienen, siempre una galería de personajes típicos, también tópicos en el tiempo, que han configurado el retrato intemporal de esos grupos, en uno de los cuales estamos cada uno de nosotros.

Hoy comenzaremos por uno. No es especial. Simplemente miramos esa foto imaginaria y escogimos éste al azar.

El gordo del grupo siempre fue necesario. Era nuestro referente en muchos aspectos. En Gimnasia (la E.F. es más moderna) marcaba siempre un lugar, adjudicado de antemano, pero que los “atletas” ni miraban y los torpes lo ponían de pobre y recurrente excusa a sus marcas. Siempre estaba por detrás nuestra. ¡No éramos los peores!

A la hora de clase sus notas eran lo de menos, como las de la mayoría; pero a la hora de hacer un grupo para pelearnos con otros niños de la clase, o de la clase de al lado, o del barrio de al lado, o entre nosotros mismos, siempre queríamos al gordo con nosotros, porque era muy difícil ganarle en el cuerpo a cuerpo.

Hoy, los gordos del grupo, siguen existiendo. Los vemos cada día. Pero como no “competimos” ni hay marcas en el grupo, no nos peleamos con otros, y las notas siguen dando un poco igual, el gordo ha sido relegado tan sólo a su tipología, sin que ni dentro ni fuera le demos su status, un lugar que aceptar o contra el que rebelarse..

2 comentarios:

el patito feo dijo...

¡Pobres gordos!. Uno de los estereotipos de todo grupo humano. Y ¿los que que quieren pasar desapercibidos?; esos que siempre sobresalen, pero no es esa su intención. Seguro que cada uno de nosotros se vería reflejado en un tipo de esa fotografía de grupo de una clase cualquiera.

Pepe dijo...

De eso se trata, Patito feo. Si conseguimos que todos y todas nos veamos reflejados en un retrato, estaremos consiguiendo uno de los objetivos del Pizarrín, que la escuela, la de ahora y la que recordamos porque vivimos desde otra perspectiva, cobre vida de nuevo. Todos en algún momento hemos querido pasar desapercibidos independientemente de que fuésemos el gordo, el gafitas cuatro ojos, el flaco, el feo, el cabeza,etc... pero aún así estamos, como tú bien dices, en algún retarto virado a sepia o en color.

Un saludo y espero verte más veces por aquí.